Te caes, porque lo intentas
- "¿Best thing you did this winter?" ("¿Qué es lo mejor que has hecho este invierno?")
- He participado en dos actos benéficos.
Humildad (aunque muchos lo duden), esfuerzo (la envidia es mala), y perseverancia (lo importante es el ascenso, no la caída). Valores grabados a fuego en la coraza de un hombre de tan solo 22 años, un hombre con cara de niño y sueños de infancia, destronar al más grande de toda la historia sobre una moto lo más prematuramente posible: YA. Los entrenamientos clasificatorios para el G.P. de U.S.A. acontecidos este reciente sábado solo aumentan la épica y el sacrificio, unido al coraje, al cual nos tiene acostumbrado. Curva de derechas, maniobra fácil, apurando para ganar unas decimas vitales en el crono, notas como no puedes levantar la moto, deslizas hacia la grava, caída de Jorge Lorenzo. Corriendo se sube a una scooter de la organización para llegar a boxes y subirse a la segunda moto para poder finalizar dichos entrenos. El mono sucio, no dañado; el piloto fuerte, indemne. Stoner y Rossi tratan de seguirle la estela, no obstante el t4 es mortal, los años no pasan en balde. Segunda Yamaha M1 lista y a la espera. El hombre de 22 años con el mono desgastado sale enrabietado a la pista. Empieza el show. Marca ritmo. Con constancia. Con punch. Pole provisional. Una vez más, rozando los límites de la gravedad, de la velocidad y de la efusividad; Stoner y Rossi no llegan, no pueden. Plano para Pedrosa. Honda Repsol con el numero 3 en el carenado, no marcha fino, se pelea por la cuarta posición. Cambio de plano. Piloto en el suelo. Salida de orejas. Golpe importante. Jorge Lorenzo al suelo de nuevo. Viendo la repetición se vislumbra como, otra vez, a la entrada en una curva rápida a derechas la rueda trasera no le responde y le lanza a los aires para la posterior caída al asfalto con el primer contacto lateral en la zona existente entre la cabeza y el hombro. Rueda por el carril y por la grava. Se levanta. Amago de caerse al suelo. El golpe es duro.
Una vez más este hombre de 22 años se ha vuelto a ir al suelo, se ha vuelto a hacer daño, como hace un año en el mismo circuito; por buscar sus propios límites y el de la moto. Iba como un tiro, constante, pero una señora ostia le condiciona la carrera del domingo. Finalmente la pole se la adjudica Giorgio. Finalmente Rossi, al no arriesgar y conformarse con la segunda posición, es el único capaz de acudir al recinto especial para los corredores integrantes del pódium. Stoner, por cierto, también se cayó (es lo que tiene seguir los registros de Lorenzo).
Una vez llegado el domingo, poco que resaltar. Un hombre con una subluxación en la clavícula derecha y con el pie derecho infiltrado se monta a la moto, costándole dios y ayuda tan solo poder caminar, para demostrarle a su "compañero" de equipo (un muro los separa) que incluso mermado físicamente, es capaz de mermarle mentalmente. Le dio caza en el final de la carrera, y de haber tenido la sangre fría de esperar a la vuelta siguiente, ese piloto extravagante y considerado como el mejor de todos los tiempos, hubiera sufrido en sus propias carnes treintañeras el sabor del relevo.



